PERDONAR

Una palabra tan simple….. tan corta…. y pucha!!!…… tan difícil de practicar.

Cuando caminamos por la vida recordando toda la carga que tenemos, de las diferentes situaciones, personas que llenaron el medidor de resentimiento se hace una carga realmente pesada. Lo peor de todo es que vivimos arrastrando el peso por el paso de los años, recreando cada vez que se puede el supuesto “daño” que nos hicieron, además de envenenar nuestro espíritu y empezar a tener enfermedades físicas.

Sé que suena duro pero cuando aprendes y tomas responsabilidad de tu vida te das cuenta que todas las situaciones que vives, son simple creación de tus pensamientos, miedos, creencias, paradigmas, y por qué no decir algo que decidimos vivir el momento de venir a este planeta.

Ahora bien la pregunta es ¿Si perdono tengo que olvidar?, mi sentir (te estoy hablando de mi corazón) es NO. Perdonar es liberarte más que olvidar, porque solo se recuerdan cosas que todavía siguen pendientes, perdonar es dejar que la rabia, frustración, amargura, etc, sigan viviendo en nuestro interior, y dejar de seguir enganchando con el recuerdo que nos produce ese sentimiento.

Una vez que te liberas de todas las emociones que te causa la situación significa que estas libre y perdonaste. Eso no necesariamente implica que tienes que volver a ser íntimo de la persona que causo el daño. Simplemente perdonas y dejas ir.

Te voy a poner un ejemplo muy clásico: en las parejas que se divorcian y la mujer se queda a cargo de los hijos, tiene que cubrir los gastos de la casa, estudios, ropa, médicos, transporte, etc. ¿qué pasa con esa mujer?, normalmente en el común de los casos se queda frustrada porque el ex-marido no se hace cargo por lo menos de su hijos, vive todo el día lamentándose de su triste vida, mientras el señor se está dando la dulce vida con los amigos y las nuevas amigas que consiguió, imagínate este cuadro la mujer llorando todo el día en la casa, descuidada, amargada, no permitiendo que sus hijos estén tranquilos y el hombre disfrutando en la discoteca con su nueva pareja, ¿quién carga con el peso?, pues lastimosamente la persona que no perdona en este caso, la mujer porque esta esclava de la situación y de todas esas emociones que no le dejan ver más adelante, no le dejan ver cuánto vale, si esa mujer no perdona siempre será esclava de la frustración del divorcio.

Entonces aquí va el ejemplo de perdonar y liberarte….. si esa mujer perdona la situación del divorcio y empieza a hacerse cargo de su vida, se arregla, busca un buen trabajo, o si ya tiene uno se esmera en sobresalir, interactúa con sus hijos de manera pro-activa, sus hijos siempre la verían de manera positiva, y no como la madre que llora y se queja de todo, así daría un buen ejemplo a la familia que se quedó a cargo de ella. El perdonar es simplemente sacarse la carga de encima, y con esto la mujer no necesariamente tiene que volverse la mejor amiga de su ex, pero si, le quita todo el poder para que siga encontrando maneras de hacerle daño.

Si vemos la situación más responsablemente seriamos seres más pasivos y existiría menos guerras y no hablo solo la guerra que conocemos sino también de las guerras interpersonales que vamos cargando a los largo de nuestras vidas, dando poder a la gente para que nos siga lastimando.

Hazte cargo de tu vida no te permitas seguir viviendo en la frustración y el rencor todo lo que ya paso, paso!!!, hoy es un nuevo día, depende de ti como resultara, puede que sea otro día como ayer o puede ser mejor.

Empieza a trabajar con el perdón, ya sea de cosas pequeñitas como de cosas tremendas, y te darás cuenta que tienes toda la libertad para crear una vida excelente. Evita manifestar enfermedades pues merecer vivir en perfecta armonía.

La afirmación que te puede servir cuando estás dispuesto a perdonar es: “ESTOY DISPUESTO A PERDONAR, ME LIBERO, FLUYO CON LA VIDA, ESTOY A SALVO, SOY TOTALMENTE LIBRE”

Con cariño

firma-janny

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